Las condiciones de un código casi siempre incluyen una letra pequeña sobre el método de pago: algunos excluyen monederos electrónicos como Skrill o Neteller del depósito que activa el bono, otros lo limitan a tarjeta o transferencia.
Entre tarjeta y transferencia por un lado, Bizum, PayPal, Trustly o Skrill por otro, y opciones más específicas como Klarna, Revolut, Apple Pay, Google Pay, MiFinity o el pago por factura móvil, cada vía tiene aquí su propio reglamento de bono.
Sea cual sea el canal de cobro, lo ganado pasa a la base del IRPF como ganancia patrimonial, sin retención por parte del operador; declararlo corresponde al propio jugador, un dato fiscal que no cambia según el método de pago.
